Bronquiolitis en bebés y bronquitis en niños

Con los meses más fríos del año llegan dos afecciones que, por desgracia, he llegado a conocer muy bien: la bronquiolitis en bebés y las bronquitis en niños.

Mi primer contacto con la bronquiolitis en bebés fue cuando mi segunda hija tenía 8 meses.

Cuando mi tercer bebé tenía 2 meses tuvimos que correr a urgencias de maternidad porque respiraba muy agobiado.

El diagnóstico con el que salimos de allí varias horas después era: bronquioiltis en bebé.

Desde entonces y hasta sus 16 meses ha pasado 10 episodios de bronquitis infantil hasta que tuvimos la suerte de dar con una neumóloga estupenda que ha conseguido controlar esta locura.

En plena ola de frío en España, los casos de bronquiolitis en bebés y bronquitis en niños se disparan así que viene bien saber qué son y cómo tratarlas.

¿Qué es una bronquiolitis en bebés? ¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene bronquiolitis o solo un catarro?

La bronquiolitis es una enfermedad respiratoria característica de lactantes y niños pequeños.

Afecta al tracto respiratorio y consisten fundamentalmente en inflamación de los bronquios y bronquiolos pulmonares, que son las vías de paso más pequeñas del pulmón.

Como esas vías se inflaman, se estrechan y por tanto, el aire no puede entrar bien en los pulmones de tu hijo.

La bronquiolitis de bebés viene a ser lo mismo que una bronquitis en niños.

¿Cuál es la diferencia entre bronquiolitis y bronquitis?

En concreto, la diferencia entre bronquitis y bronquiolitis es que la bronquiolitis es el primer episodio de enfermedad respiratoria aguda que afecta a niños menores de 1 año.

Los siguientes episodios, sean a la edad que sean, se llaman ya bronquitis.

A la primera vez que se le diagnostica a un niño y si es un bebé pequeño se le llama bronquiolitis pero tanto las causas, signos y síntomas y tratamientos son los mismos.

Pero ¿qué provoca una bronquiolitis?

¿Qué causa una bronquiolitis?

  • lo más frecuente es que se trate de una bronquiolitis vírica causada por el VRS (Virus Respiratorio Sincitial) aunque también pueden causarla otros virus como  Rinovirus, Adenovirus, Metapneumovirus, Influenza, Parainfluenza y Bocavirus entre otros.
  • también pueden ser bronquiolitis o bronquitis de tipo alérgico en el que la causa de la inflamación y enfermedad es un componente que a tu hijo le da alergia, lo que llamamos un alergeno.

Cuando el aparato respiratorio entra en contacto con el componente que a él le da alergia, reacciona inflamándose y cerrándose provocando una bronquiolitis o bronquitis..

Signos y síntomas de las bronquiolitis aguda y bronquitis.

  • Una vez que tu bebé o niño entra en contacto con el virus o el alérgeno que le provoca la reacción, pasarán entre 3 y 7 días en los que lo síntomas empiezan como un catarro normal: fiebre (a veces), mucho moco, obstrucción de la nariz
  • Entre 2 y 4 días después el virus se extiende a los bronquios y bronquiolos provocando la irritación el estrechamiento de éstos. Empiezan los golpes de tos y los pitidos en el pecho. Estos pitidos son las “sibilancias“.
  • Además, se acompaña de la respiración mucho más rápida de tu hijo, bamboleo abdominal y hundimiento de la piel a nivel de las costillas.
  • Además, la saturación de oxígeno de su sangre estará baja. Es decir, tu hijo con consigue tener todo el oxígeno en sangre que necesita. Este signo clínico es determinante a la hora de establecer el tratamiento de la bronquiolitis o bronquitis.
  • La bronquiolitis o bronquitis puede acompañarse de fiebre aunque no necesariamente la conlleva.
  • Muchas veces tu bebé pierde el apetito porque la dificultad respiratoria le impide hacer otra cosa que intentar respirar rápido.
  • Una vez llegado al punto álgido y con el tratamiento adecuado, los pitidos y sibilancias suelen durar 2 o 3 días más.
  • El moco y obstrucción nasal puede prolongarse algún día más.
  • Tras una bronquiolitis o bronquitis tu bebé necesita recuperar líquido, hidratarse y descansar en medida de lo posible.

¿Cómo sé cuándo ir al médico o a urgencias en una bronquiolitis o bronquitis?

Ve a tu pediatra de cabecera si los síntomas son leves como:

  • fiebre no muy alta (no llega a 38º)
  • dolor de oídos o garganta.
  • mucho moco y tos
  • ha perdido el apetito.

Ve a urgencias pediátricas:

  • Si tu bebé respira cada vez más rápido y peor.
  • Si ves bamboleo abdominal o hudimiento de la piel en las costillas al respirar (te lo explico a continuación)
  • Tu hijo da muestras de falta de oxígeno: labios morados o azulados
  • Cuando tu hijo está muy dormido o no puedes mantenerlo despierto

¿Qué es el bamboleo abdominal y qué significa el hundimiento de la piel en las costillas?

Para ver si tu hijo tiene bamboleo abdominal y se le hunde la piel lo mejor es tumbarle sobre una superficie recta (cama o cambiador) y observar.

Yo a mi hijo le veo muy bien el hundimiento de las costillas en la piel durante las crisis de bronquitis en posición sentado desde que tenía unos 6 meses.

A él, que tiene unas lorzas preciosas y mulliditas en la tripa, se le marcan mucho las costillas traseras en la espalda y es donde mejor veo si se le está hundiendo la piel o no.

Te dejo aquí unos vídeos de youtube por si necesitas ver cómo se ve el hundimiento y el bamboleo.

A mí me da penica verlos porque mi bebé ha estado así muchas veces pero creo que en el momento en que tienes que decidir si acudir o no al pediatra o aplicar el tratamiento de ventolin o no, puede venir bien saber qué quiere decir las palabras:

  • Bamboleo abdominal y dificultad respiratoria:
  • Hundimiento de las costillas en bronquiolitis:

Tratamiento de las bronquitis en bebés y bronquitis en niños

El tratamiento con medidas que llamamos “higiénico sanitarias” en casa será:

  1.  Lo primero y más básico cuando tu bebé empieza a tener muchos mocos es sacar esos mocos cuanto antes y todas las veces que sea posible. En este post te cuento cómo hacer un lavado nasal.
  2. Para dormir puedes colocar una pequeña almohada o toalla doblada bajo su colchón en la parte de la cabeza de manera que él sigue durmiendo sobre una superficie recta pero esa superficie recta está ligeramente inclinada.
  3. Ofrécele muchos líquidos porque el líquido moviliza los mocos y las secreciones.
  4. Ventilar muy bien la casa evitando que el niño se exponga a corrientes. Si tu hijo tiene dificultada para respirar, piensa que cuanto más oxígeno haya en el poco aire que consigue inhalar, mejor va a estar.
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